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sábado, 24 de marzo de 2018

1984 - Reseña


Título: 1984
Autor: George Orwell
Editorial: Editores Mexicanos Unidos
Páginas: 206
Precio: $40.00 MX 

Sinopsis:

La vigilancia del Superestado se ha apoderado de la vida y la conciencia de sus súbditos, interviniendo incluso en las esferas más íntimas. Todo está controlado por la sombría figura del Gran Hermano, quien todo lo ve, todo lo escucha y todo lo dispone. Winston Smith aparece como símbolo de la rebelión contra este poder, pero conforme el relato avanza queda cada vez más atrapado. Una novela donde el poder es el valor absoluto y donde nada es más importante que la voluntad de conservarlo.

Los mejores libros son los que nos dicen lo que ya sabemos

Opinión:

Yo, que he leído Puro, Los Juegos del hambre y Legend, entre otros, me consideraba muy buen conocedor de las distopías, pero evidentemente no lo era, y dudo serlo ahora aunque ya haya leído a la madre de todas. De Orwell ya había tenido el placer de leer su otro clásico, Rebelión en la Granja, y aunque había recibido insistentes recomendaciones de leer 1984 me rehusaba a hacerlo por tontas razones que ni yo me creía.

Tanto en Rebelión en la granja como en 1984 Orwell nos plantea, de manera obviamente un poco exagerada, su visión de los regímenes comunistas que en la época en la que 1984 se publicó empezaban a consolidarse. En 1948 la Segunda Guerra Mundial había terminado y ya se perfilaba el conflicto silencioso entre occidente la URSS que sería conocido como Guerra Fría, 1984 caía como anillo al dedo, plantea como sería una sociedad en la que una institución, en este caso El Gran Hermano, controlara y vigilara todo lo que sucede en la vida de cada uno de los ciudadanos.

Quien antes, como yo, haya leído todas las distopías para adolescentes que se empezaron a poner de moda hace algunos años, notará la gran influencia que ejerce está en todas ellas. Yo no podía dejar de recordar fragmentos de cada una de ellas, principalmente de Legend, de Marie Lu mientras leía este libro, pero creo que el principal , que se encuentra en todas, es siempre el elemento social, donde una élite, e este caso El Partido Interior, controla todo, siendo imposible para los que están afuera poder rebelarse.

El gran aspecto en el que se puede sentir las similitudes es en el personaje principal, que no es un adolescente, pero es alguien que se da cuenta que el statu quo establecido está mal, que los cimientos en los que se construye la sociedad son falsos y que hará o intentará hacer todo lo posible por derrumbarlos. Aun así creo que este es precisamente el aspecto que hace que la novela no pueda resultar tan atractiva para el público juvenil, o sea, que el protagonista no tiene menos de 20 y el amor no lo ayuda a destruir al mal.

El único aspecto del que me puedo quejar de este libro, es de la traducción y la edición que si deja bastante que desear, pero que se le puede pedir a un libro que me costó 25 pesos en su tiempo.

Odio la pureza, odio la bondad. No quiero que exista ninguna virtud en ninguna parte. Quiero que todo el mundo este corrompido hasta los huesos.

ALERTA DE SPOILER

Creo que el elemento que más me gustó de este libro es la ausencia de final feliz. O al menos de final feliz al estilo de él joven rebelde consiguió inspirara a todos los oprimidos y unir a la resistencia para al final derrotar la élite opresora. No, aquí no pasa eso, la elite opresora destruye y derrota al rebelde, despojándolo de todo lo que lo hacía serlo, dejándonos claro que EL Partido y El Gran Hermano son invencibles.

Por cierto, hay película, y me han contado que es buena.

2 comentarios:

Rocío Gómez Campos dijo...

Es que 1984 es LA DISTOPÍA. Yo la leí antes de todo el boom de distopías juveniles y tal vez por eso no me llamaron tanto la atención. Esta historia va más allá de todas ellas, a pesar de haberse escrito en 1948. Un novelón.

Un beso!!

Sebastian Alexander dijo...

¡Hola, Rocío! Gracias por leernos. Tienes razón esta es la gran distopia, muy avanzada a su tiempo, o más bien inherente al tiempo, aún 70 años después se lee como si fuera un libro recién salido.